Un silencio que se avecina perpetuo: breve revisión del documental “Héroes: Silencio y Rock & Roll”

10/05/2021
Texto: SAS
Fotos: © Bemybaby Films / Héroes Documental AIE / Internet

Si una revista especializada en videojuegos los reseñaba en 1994 en su minisección musical, señal de que Héroes del silencio llegaron muy pero que muy lejos…

Los Héroes y yo

El primer recuerdo que tengo de Héroes del silencio es un pequeño artículo de la revista de videojuegos Micromanía que solía comprarme por allá el año 1994. Dispar, ¿no es cierto? Señal de que llegaron muy pero que muy lejos, si una revista especializada en videojuegos los reseñaba en su minisección musical… ―estoy convencido de que quien escribía la sección, además de tener un gusto musical exquisito, debía ser un fan acérrimo de los Héroes―. El último es de hoy mismo, de haber escuchado “Maldito duende“, “La sirena varada“, “Mar adentro” o “Avalancha” (tan sólo por citar unas cuantas que suelo escuchar a menudo…).

A intermitencias, con sus ‘excesos’ y ‘decadencias’ ―siguiendo la terminología ‘heroica’―, Héroes del Silencio, la banda liderada desde siempre por Enrique Ortiz de Landázuri Izarduy (pseudónimo sempiterno de Enrique Bunbury), ha estado presente en mi vida más o menos desde aquel artículo leído en Micromanía.

El cambio de paradigma en mí se produjo cuando un amigo de escuela secundaria, estando cierto día en su casa, me toca con su Casio los acordes de “La carta” y le pregunto de quién es esa melodía fascinante. Entonces, me deja una antigua cinta de cassette con temas variados de El mar no cesa y de Senderos de traición que me copio ‘a lo pirata’ en mi antiguo doble pletina que aún conservo y, a partir de ahí, comienza mi verdadera historia de amor por los Héroes del silencio que, estoy seguro, durará ‘parasiempre’…

Un documental que destapa el silencio entre los Héroes…

El documental de Alexis Morante deja bien claro que, si los Héroes triunfaron, no fue por casualidad sino por su persistencia, empeño y por su enorme trabajo.

Aún tengo algún recuerdo importante con los Héroes que quisiera compartiros… Como aquél que se remonta a cuando vivía en Madrid ―ciudad donde estuve algún tiempo de mi vida, intentándome ganar el pan como actor sin demasiada fortuna…―. En una de las tascas donde solía comer tenían puesto el disco Avalancha (1995, EMI) que nunca había escuchado entero con anterioridad, el cual ejerció un gran poder en mi subconsciente y que me hace rememorar, siempre que lo escucho, aquella época vivida (como toda la música, en general).

Hay una frase tremendamente elocuente del gran Pedro Andreu (el baterista que suplió en las baquetas a otro Pedro ―este era Pedro Valdivia, hermano de Juan Valdivia en el grupo pre-Héroes, Zumo de vidrio―) que pronuncia casi con miedo durante un momento del impecable documental dirigido por Alexis Morante, actualmente de exhibición sólo en la plataforma de streaming Netflix: “Los Héroes del silencio pues… al final se convirtieron en eso: en muchas horas de silencio, y eso al final es jodido… Muchos viajes muy largos de ocho o nueve horas de no comunicación. Peligroso.” 

La anécdota que cuenta Andreu pertenece a la mastodóntica gira correspondiente a su tercer trabajo discográfico, El espíritu del vino (1993, EMI), cuando las tensiones ya estaban a flor de piel entre los cuatro Héroes ‘y medio’ ―ese ‘medio’ era el guitarrista mexicano Alan Boguslasvsky, que se incorporó a la guitarra rítmica precisamente durante esa gira para que Valdivia pudiese apoyar mejor sus solos, cada vez de más compleja elaboración―. La verdad, y por mucho que me resista yo mismo en reconocer, a pesar de ser el álbum de la discordia, El espíritu del vino es, a unas cuantas leguas, el mejor trabajo musical de Héroes del silencio: sus letras se complicaron el cuádruple que en sus dos anteriores elepés, al igual que sus armonías y sus ritmos musicales, haciéndolo exponencialmente junto a las líricas de Bunbury.

“Los Héroes del silencio pues… al final se convirtieron en eso: en muchas horas de silencio. Peligroso.”

Pedro Andreu, batería de Héroes del silencio

No obstante, durante sus inicios, había ‘mejor rollo’ entre los miembros de la formación zaragozana. Lo que deja bien claro el documental de Morante es que, si los Héroes triunfaron no fue por casualidad, sino por su persistencia, empeño y por su enorme trabajo que los cuatro músicos depositaron en los comienzos de la banda: cuando grabaron su EP Héroes del silencio (1987, EMI) ―arañando horas muertas del estudio de grabación entre artista y artista―, yendo de televisión en televisión y de sala en sala a lo largo y ancho de la geografía española.

Gustavo Montesano, uno de los productores de su primer y polémico elepé, lo dice bien claro durante un momento en el documental: “No nos daban pelota en las otras compañías discográficas… [Montesano se refiere a todas menos a EMI, donde él trabajaba como productor] Nos dijeron: ¿A dónde vas con eso…? En aquella época [mediados-finales de los años ochenta] se llevaba el techno pop, los grupos de guitarras estaban un poco pasados de moda…”.

Fue el empeño de Montesano, junto a Roberto Durruty, los que empujaron al éxito a los Héroes con su primer EP, cuyas ventas para tomarlos en serio se habían fijado en 5.000 copias. Se vendieron 30.000. A partir de ahí, un rápido y apoteósico ascenso que los llevó a trabajar junto a prestigiosos productores musicales como Phil Manzanera (Roxy Music) o Bob Ezrin (Pink Floyd) y un divorcio musical tan inesperado como su éxito sin precedentes, tratándose de un grupo de rock que cantaba religiosamente en español…

Netflix rompe un silencio de nueve largos años

Existen muchos indicios de que la segunda y deseada reunificación de los maños, jamás acaecerá… Bunbury: “Cerrar un trabajo bien es mejor que alargarlo indefinidamente“.

Alexis Morante ha sacado, literalmente, a los cuatro Héroes de un silencio de casi diez años… Desde que en 2012 publicaran aquella alejada edición del 20 aniversario de El espíritu del vino, ninguno de ellos había concedido demasiadas declaraciones a los medios en relación al pasado, presente o futuro de la banda.

Aunque su retorno siempre sea un misterio, existen muchos indicios de que la segunda y deseada reunificación de los maños, jamás acaecerá. La lapidaria frase que con su típica altanería pronuncia Bunbury en un momento del documental ―que sirve, además, de gancho para el tráiler que más abajo os linkamos―, nos lo deja bien ‘clarinete’: “Cerrar un trabajo bien es mejor que alargarlo indefinidamente”. Puede que la diga con bastante convencimiento e inconfundible prepotencia, pero Bunbury siempre ha sido sincero con la prensa en relación a su pasado con los Héroes… El vocalista parece tener bastante claro que, con los conciertos de 2007, los Héroes del silencio daban el carpetazo final a su periplo de doce años en activo con cuatro álbumes de estudio, varios directos e infinidad de recopilatorios.

La pena ―desgracia, mejor dicho― es que, aquellos y aquellas que nunca los hemos visto interpretar sus himnos en directo, vamos a quedarnos con las ganas hasta el día en que mordamos el polvo, o al menos eso parece… Parafraseando la mágica “Flor de loto“, este brillante y emocional trabajo documental, “nos servirá de consuelo” hasta su improbable retorno a los escenarios…

Valoración global: ***** (Un gran documento testimonial, no sólo de esta banda legendaria, sino de rock español que se cocía durante los años ochenta y noventa).