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«Puedes ser Batman»: Algunas reflexiones en torno a la figura del Hombre Murciélago

13/04/2022
Texto: José Manuel Sarabia (Jota Eme Weird)
Fotos: © Warner Bros. / Guber-Peters Company / DC Entertainment

Sam Hamm, en su única incursión en el mundo del cómic, comentaba que respecto al Hombre Murciélago siempre le atrajo, independientemente de las fantásticas y fantasiosas aventuras que pudiera haber protagonizado, ese punto de verosimilitud que gozaba el personaje.

En el primer número, de tres, que le dedicó la extinta editorial Zinco al arco argumental «Justicia Ciega», que conmemoraba el quincuagésimo aniversario del personaje, aparecía un prólogo escrito por Sam Hamm, guionista acreditado en el primero de los dos filmes dirigidos por Tim Burton y escritor en esta pequeña trama en las viñetas. Este, en su única incursión en el mundo del cómic, comentaba aquí que respecto al Hombre Murciélago siempre le atrajo, independientemente de las fantásticas y fantasiosas aventuras que pudiera haber protagonizado, ese punto de verosimilitud que gozaba el personaje. Esta era, en su opinión, al menos una de las razones por la cual el personaje era objeto de fascinación por parte de muchos. El autor aducía a que todos, queremos suponer, hemos llegado tarde para nacer en el moribundo Planeta Krypton y perdimos el tren para que los rayos de nuestro sol nos otorgaran poderes increíbles o que, en el improbable caso de que nos mordiera una araña irradiada, podríamos morir envenenados por la reacción radioactiva. Sin embargo, siempre podríamos entrenar nuestro cuerpo y mente para convertirnos en un cruzado enmascarado como Batman. Eso sí, posiblemente careciendo de los copiosos recursos de Bruce Wayne, sus gadgets y su coche molón.

El impresionante batmóvil visto en el filme de Tim Burton de 1989, obra del malogrado Anton Furst

Aunque, desde el punto de vista de un humilde servidor, tampoco yo desearía llevar esa carga interior, esa pulsión vengativa (dependiendo también del equipo creativo de turno que dirija sus pasos) que lo carcome en su interior. De hecho, para tomar el manto del murciélago con un presupuesto de andar por casa, siempre nos quedará Kick Ass. Bromas aparte, es cierto que la parte más humana del personaje es una de sus grandes bazas. No por el hecho de que nos importe su vida privada como millonario playboy, así como sí que nos podría interesar más la del joven fotógrafo Peter Parker y sus problemas de dinero y romances, sino que Batman es un ser humano normal y corriente (sí, entrenado y rico, muy, muy rico) que lucha contra el crimen. Algo que cualquiera de nosotros, con determinación, tesón y cabezonería, podría también llegar a ser.

Siempre he considerado esta primera entrega, la que desencadenó la ‘batmanía’, como la mejor de todas las adaptaciones a la gran pantalla del personaje…

Para un chaval de once años que leía con regularidad (la regularidad permitida por la nefasta distribución de los tebeos en la época, las aventuras del expeditivo vigilante de Gotham City), el estreno del Batman de Tim Burton en el 89 fue uno de los acontecimientos de su vida. Recuerdo esperar tres horas, en una larguísima cola compuesta de chavales con sentimientos parecidos a los míos, para poder llegar a la taquilla del cine y adquirir una entrada con la que disfrutar, como nunca lo había hecho antes, con el Universo del Hombre Murciélago a imagen real. No solamente flipé con el señor Michael Keaton ataviado con ese increíble traje negro, dándome igual (todavía pienso así) si podía o no mover el cuello. El Joker de Jack Nicholson era soberbio. El batmóvil, el batwing, los batarangs, es decir, todos los artilugios de Batman eran preciosos. Y qué decir de la música de Danny Elfman. Pero, sobre todo, encandilado me dejó el diseño de producción ―en aquellos momentos no tenía ni idea de lo que era eso―, de la cinta. La ciudad de Gotham que el malogrado Anton Furst ideó era poco menos que fascinante. Siempre he considerado esta primera entrega, la que desencadenó la ‘batmanía’, como la mejor de todas las adaptaciones a la gran pantalla del personaje…

(Extracto del epílogo escrito por Jota Eme Weird, anfitrión multidisciplinar del canal de YouTube VideoClub Weird para el libro titulado «Batman a lo largo de los filmes» de Sergi Atencia Sánchez (SAS), publicado por nuestra editorial Pano Art Books Cinema Series. Para adquirir el epílogo entero, pincha el enlace del banner inferior).