«Drab Majesty»: el “pop futurista” de Deb Demure que eclipsó el Primavera Sound, 01/06/2019.

02/06/2019
Texto, fotos y vídeo: SAS

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En Deb Demure (personaje inventado por el guitarrista y compositor Andrew Clinco) confluyen un amplio abanico de influencias artísticas, pseudocientíficas y filosóficas.

Unos “marcianos” aterrizaron en el Primavera Sound 2019

Hay artistas que no les hacen falta presentación alguna como, por ejemplo, The Cure, U2 o Coldplay. Todo el mundo, sea entendido o no en música, sabrá quiénes son y el tipo de música que tocan. En cambio, si decimos el nombre de Drab Majesty a la mayoría les sonará “a chino”. Pocos serán los que sepan que Drab Majesty tocó ayer, 1 de julio, dentro del cartel del Primavera Sound, celebrado en el Parque del Fórum de las Culturas, eclipsando al resto con su especie de “pop futurista”, género que parece haber importando desde su propia galaxia.

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Vista nocturna de uno de los escenarios del Primavera Sound 2019, festival de música que es de referencia en todo el mundo y que se celebra cada año en el recinto del Parque del Fórum de las Culturas de Barcelona.

El “alter ego” como forma artística

Muchos han sido los músicos que, a lo largo del historia del rock & roll, han decidido explotar otros “alter ego” en lugar de sus propios nombres reales para dar una imagen alternativa en el mundo del show business musical. Seguro, se podrá recordar los casos de Ziggy Stardust (“alter ego” de David Bowie) o de Mr. MacPhisto (el diablo burlón creado por Bono de los U2 hacia el 1993 con lo que ha envejecido hasta el pasado 2018).

Pero, sin duda, al que nadie podrá reconocer es el “alter ego” del guitarrista y compositor Andrew Clinco: Deb Demure. Demure es un ser andrógeno que dice provenir de otra galaxia para mostrarnos su música. En este personaje, inventado por el propio Clinco, confluyen un amplio abanico de influencias artísticas, pseudocientíficas y filosóficas, a saber: el estoicismo grecorromano, el culto a los OVNIS o la admiración por la iconografía japonesa. En el escenario, Deb Demure está acompañado por el teclista Mona D (Alex Nicolaou) como músico de apoyo, que le ayuda a dar curso a la sinfonía de sonidos futuristas.

Lo cierto es que todas las influencias son pocas para entender lo que Drab Majesty hace en escena. Según Clinco: “cuando una persona va a un concierto, no sólo va con las orejas puestas, también va con los ojos puestos …” De ahí nace esta importancia a la teatralidad y a la puesta en escena, por qué no decirlo, cargada de artificiosidad (aunque sin ánimos de que suene de manera peyorativa) que el dúo de los Ángeles le confieren a sus conciertos.

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El dúo, que actuó ayer en el Primavera Sound 2019, le confirió a su concierto la teatralidad y la artificiosidad propias de sus actuaciones en vivo.

El eterno retorno a los ochenta

Si acabamos de hablar de la estética visual propia de Drab Majesty como algo definitorio de su estilo, a nivel musical el grupo bebe de bandas de los añorados años ochenta tales como Echo and The Bunnymen, Tears For Fears, The Cure, The Chameleons o, incluso, de los desconocidos Pink Turns Blue. Cabe decir que Drab Majesty reinterpreta el denominador común de la oscuridad implícita en el pequeño listado de formaciones que acabamos de citar, característico del pop de los ochenta, donde Clinco añade un componente futurista con el que casi ha inventado un nuevo género musical. En palabras del propio Andrew Clinco: “Puede que sea un nuevo género… Siempre me ha gustado el tipo de música que estoy creando, pero no fue un intento deliberado de ser post-punk.”

Sea o no un nuevo género musical lo que hace Drab Majesty, los amantes de los sonidos melancólicos, de los teclados infinitos, de las guitarras arpegiadas y de las mil y una reverberaciones encontrarán en su música una fuente increíble de buen gusto y de melodías ultra-sofisticadas. Ya en su primer álbum, Careless (2015, Dais Records) encontramos una buena muestra de su talento creativo. Canciones como “The Foyer”, “Everything Is Sentimental” o “Unknown To The I” son tan sólo los destellos de la magna The Demonstration (2017, Dais Records), que prácticamente sonó íntegra durante el concierto de ayer.

Andrew Clinco (Deb Demure): “Puede que sea un nuevo género lo que hago… Siempre me ha gustado el tipo de música que estoy creando, pero no fue un intento deliberado de ser post-punk.”

En su último trabajo, Clinco ha explotado conscientemente su propio estilo, desarrollando estructuras melódicas tan artificiosas como envolventes que dan como resultado sonidos mistéricos con un acusado componente casi religioso como, por ejemplo, en “39 by Design”, canción que habla de las treinta y nueve personas que participaron en un suicidio colectivo debido a los oscuros planes de una secta milenarista. En su canción quizás más comercial, “Dot in the Sky”, Clinco vuelve a hacer referencias a sus obsesiones al fenómeno OVNI, construyendo un tema pop casi perfecto. Y con “Kissing the Ground”, el dúo consiguió enloquecer a un público entregado con sus sonidos ultra-terráqueos.

En su magna obra The Demonstration, que prácticamente sonó íntegra durante el concierto de ayer, Drab Majesty desarrolla teclados infinitos, guitarras arpegiadas y melodías ultra-sofisticadas.

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