«He-Man y los Másters del Universo»: No es la película, somos nosotros

11/06/2026
Texto: SAS Crenshaw
Fotos: © Amazon Studios/MGM/Mattel Studios

¡¡ATENCIÓN: ADVERTENCIA IMPORTANTE DE SPOILERS!! ESTA ENTRADA CONTIENE ALGUNAS REFERENCIAS RELEVANTES A PARTE DEL ARGUMENTO DE LA PELÍCULA.

Uno de los males endémicos de esta m**rda de tiempos en que vivimos es el “haterismo”. Nos quedamos anclados en un recuerdo y si nos lo intentan cambiar o permutar, por poco que sea, nos enfadamos porque queremos que la nostalgia se imponga en toda regla. Y eso, tristemente, hace que perdamos la capacidad de sorprendernos. El lector más avispado sabrá a lo que me refiero…

Tras casi cuarenta años desde el estreno del filme original de los ochenta, dirigido por Gary Goddard, tenemos un remake/recuela del universo MOTU (Masters of the Universe)  mucho más fiel a la serie de animación de la Filmation que al filme de Goddard.

El espíritu de la serie de la Filmation

He-Man y Los Másters del Universo (2026, dir. Travis Knight) no es una gran película, ni tampoco pretende serlo. Tampoco es una historia de bárbaros dura y cruenta como lo fue Conan el bárbaro (1982, dir. John Milius), eso nunca lo fue ni lo será. La película de Knight es simplemente eso, un filme veraniego y entretenido, que revive fielmente la mitología de «Los Másters del Universo», creada por Roger Sweet para la empresa Mattel —mejor dicho, «diseñada» por Roger Sweet, ya que la autoría de los Másters se la adjudica a dicha empresa, no al propio Sweet—.

Así que, tras casi cuarenta años desde el estreno del filme original de los ochenta, dirigido por Gary Goddard, tenemos un remake/recuela del universo MOTU (Masters of the Universe)  mucho más fiel a la serie de animación de la Filmation que al filme de Goddard, producido por la mítica Cannon Films. Aquí no nos encontramos de entrada con un He-Man curtido por la batalla, como el que lucía el actor Dolph Lundgren (cameo, por cierto, incluido en esta versión de 2026), sino con un apocado príncipe Adam (Nicholas Galitzine) siendo niño y luego de joven adulto en la Tierra, personaje central de la propuesta cinemática de Knight.

El trabajo visual del mítico villano de los Másters (el gran Skeletor interpretado por el actor Jared Leto) es, muy probablemente, de lo mejor del filme.

Skeletor, Teela y un Man-At-Arms negro…

El gran Skeletor, el otrora interpretado por Frank Langella, es aquí desarrollado enteramente por captura de movimiento por el actor Jared Leto. El trabajo visual del mítico villano de los Másters es, muy probablemente, de lo mejor del filme, ya que su nivel de detallismo es verdaderamente impresionante.

El plantel de actores principales se completa con Camila Mendes, que interpreta a Teela, la hija de Man-at-Arms, este último encarnado por el actor de color, Idris Elba. Muchos han puesto el grito en el cielo por no respetar la etnia original de este personaje pero, sinceramente, ¿y qué que Man-at-Arms sea negro si Elba construye un personaje súper interesante? Elba es Duncan, el borrachuzo  excapitán de la guardia y padre de Teela, con quien tiene un karma pendiente, así como el príncipe Adam con su padre, el Rey Randor. El filme, de hecho, habla sobre padres e hijos y cómo se redimen mútuamente, tema bastante manido en la historia del cine, pero no por ello menos efectivo.

MOTU versión Travis Knight: entre la épica y el chascarillo

Las casi dos horas y media de Masters of the Universe (con cancioncillas famosas como las de The Cure y Queen, y guitarreos originales de Brian May incluidos a lo largo de la peli) pasan frescas y ligeras, alternándose chascarillos con momentos de luchas épicas. También muchos dirán que hay demasiados chistes facilones y bromas entre los personajes (que ya los había desde un principio), pero, tal como he indicado al principio de esta breve crítica/reseña, esta adaptación fílmica de los famosos juguetes de Mattel (unos de los más populares no solo de los años 80, sino de todos los tiempos)  es una recreación a ‘imagen real’ de la serie animada de la Filmation, y eso resulta más que evidente con las risotadas finales de He-Man, Teela, Man-At-Arms, Fisto y compañía al finalizar la cinta (atención mini-spoiler: quedaos hasta el final porque hay 2 secuencias post-créditos que funcionan a modo de avance, una de ellas muy femenina y en referencia a otra línea de MOTU…).

En resumidas cuentas, MOTU (2026) no es que sea una película mala o floja, quizás somos nosotros que no sé qué demonios esperamos cuando alguien tan osado como Travis Knight nos da lo que precisamente deberíamos esperar de una película así: quizás una película a reivindicar que, con el pasar de los años, se convierta en un clásico como la original. El tiempo, que es sabio, nos lo dirá.

Valoración final: *** (Película sin muchas pretensiones, aunque hecha con honestidad y buen gusto, respetando lo que se supone que está parafraseándonos).

Publicado por Pano Art Books

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